La Dirección General de Consumo
ha publicado en el portal del consumidor de la Comunidad de Madrid un listado
con los derechos de los consumidores que practican el deporte del esquí, en la
que se recuerda que en la contratación y compra de productos, el esquiador está
amparado por la legislación de
protección al consumidor y tiene los mismos derechos que cualquier otro
usuario en materia de información, seguridad, condiciones de contrato,
reclamaciones y publicidad vinculante.
La estación de esquí debe informar de manera clara, completa y visible de precios, horarios, estado de las
pistas, condiciones meteorológicas, seguros y derechos y deberes del usuario.
Los productos o servicios que se pongan a disposición del consumidor deben ser
seguros y no presentar riesgos en condiciones normales de uso. Las condiciones
del contrato que se presenten deben ser claras y comprensibles y no pueden
contener cláusulas abusivas.
La información del folleto publicitario prima sobre otra
Si lo considera oportuno, el esquiador puede poner una reclamación, por lo que las estaciones
de esquí deben disponer de hojas de reclamación para los clientes. La empresa
que ha realizado una oferta publicitaria al consumidor debe respetarla, al ser
vinculante. La Dirección General de Consumo recuerda que la información del
folleto en que se ha realizado la publicidad primará sobre cualquier otra.
La Comunidad recomienda al esquiador conocer en qué circunstancias está
asegurado y recuerda que existen varios tipos de seguros. La estación está obligada a tener seguro de
responsabilidad civil, que cubre cualquier accidente con lesiones o muerte que
se produzca en las pistas por falta de seguridad o de información. El seguro
obligatorio de viajeros está incluido en el forfait y obliga a la estación a indemnizar por los daños o la muerte
de un esquiador si el accidente se produce en las instalaciones de la pista por
mal funcionamiento. El seguro de accidentes cubriría los gastos en caso de
sufrir un accidente en las pistas del que la estación no fuese responsable.
Sobre los cursillos
Por último, el seguro de viaje está incluido
si se contrata el viaje, alojamiento o forfait a través de agencia de viajes,
ante la que dirección general recomienda al consumidor informarse de los
términos que cubre. Si se contrata un viaje combinado a través de agencia, el
consumidor tiene derecho a renunciar
al viaje o a recibir una indemnización si existe algún tipo de modificación
posterior al contrato o incumplimiento por parte de la agencia.
Sobre los cursillos de esquí que ofrecen las escuelas en las propias
estaciones es conveniente firmar un contrato con las condiciones. Además, el
centro debe facilitar factura o recibo de cada pago y certificado de asistencia
si lo solicita el cliente. La escuela de esquí debe disponer de hojas de reclamaciones y deben
facilitar información con el nombre y domicilio del responsable del centro;
cursos, precios o formas de pago; horario de atención al público; y número de
alumnos por clase.
En caso de disconformidad con la
atención recibida durante el viaje, el consumidor puede poner una
reclamación en la sede de la agencia con la que ha contratado. Si la queja es
contra la estación de esquí, el alojamiento o la empresa con la que se ha
concertado un curso, puede solicitar hojas de reclamaciones que, una vez
rellenas, puede dejar en la propia instalación e informarse de los trámites
posteriores en cualquier oficina de consumo.
Ahora que ya conoce los derechos de los esquiadores como consumidores, entre en www.vacaciones3000.com y reserve su escapada a la nieve.
Fuente: Nevasport
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